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URGENCIAS PSIQUIATRICAS EN LA PRACTICA EXTRAHOSPITALARIA*
Lic Sonia Cesio
Recibido el 10 de mayo de 2005 Las urgencias psiquiátricas están constituídas por crisis agudas que revelan psicosis o neurosis muy diferentes. Recordaremos solamente ciertos principios, de diagnóstico y de terapéutica, que todo profesional debe tener constantemente en la mente en presencia de una situación psiquiátrica de urgencia. Esquemáticamente las llamadas al médico pueden agruparse en tres situaciones típicas: a) Una
crisis de agitación aguda b) Una crisis depresiva aguda y riesgos suicidas b) Una
reacción neuropática aguda
a)
La crisis de agitación aguda
1) una crisis de manía aguda con excitación psicomotriz, exaltación psíquica, fuga de ideas, logorreas, injurias, cantos, actividad lúdica, contacto posible pero siempre interrumpiéndose, noción de accesos anteriores; 2) episodio confusoonírico alcohólico con facies vultuosas y cubierta de sudor, agitación incesante, temblor, actividad febril, reacción de huida ante un onirismo terrorífico, desorientación en el tiempo y en el espacio como en un sueño; signos generales más o menos graves, insomnio, temperatura, deshidratación. Las formas graves constituyen el delirium tremens; 3) estados confusooníricos no alcohólicos menos frecuentes, son causados por enfermedades infecciosas (comunes en el niño), síndromes meningeos, intoxicaciones (por estupefacientes, barbitúricos, etc); 4) psicosis delirantes agudas, agitación, declamación, conversaciones delirantes, actividad alucinatoria, agresividad, desconfianza, angustia o euforia; 5) crisis de agitación de esquizofrénicos, contacto difícil, lenguaje impenetrable, hipercinesia, discordancia, sonrisas, muecas, violencias impulsivas; 6)
furor epiléptico, paroxismo brutal en un epiléptico,
violencia ciega, confusión, amnesia consecutiva.
Conducta a seguir ante una persona agitada
Con frecuencia, el diagnóstico
es difícil. El diagnóstico urgente es también imposible en ciertas afecciones
raras en las que se asocian signos generales graves a los trastornos
psíquicos agudos.
Actitud del médico
Debe evitar los subterfugios
y presentarse como un médico a realizar los examenes corrientes, que
puede ser un medio de contacto. Generalmente este abordaje técnico es
tranquilizador para el enfermo y la agitación cede. Se prescribe la
terapéutica sedativa, con frecuencia se la aplica inmediatamente y se
decide posteriormente el traslado al centro psiquiátrico. En todos los
casos hay que desdramatizar la situación, especialmente mediante
la propia calma, la firmeza y la autoridad con las que se toman las
decisiones.
b)
Crisis depresivas agudas y pulsiones suicidas
Un problema de urgencia psiquiátrica
se plantea ante todo estado depresivo agudo en razón de los riesgos
de suicidio. La sintomatología es variable: inhibición (suspensión
de la actividad psicomotriz) o agitación ansiosa, llantos, gemidos,
culpabilidad, deseo constante de muerte expresado o no, insomnio, rechazo
de alimentos.
Conducta a seguir
Ante tal cuadro, o incluso a veces ante las formas más atenuadas, la primera decisión a obtener de los familiares es el traslado del paciente a un servicio especializado donde será cuidadosamente tratado y vigilado. La
terapéutica de urgencia no será la administración de antidepresivos,
cuyos efectos efectos son más o menos diferidos, sino la administración
de ansiolíticos o de sedantes de acción inmediata a fin de aliviar sin
tardar al enfermo y de facilitar la hospitalización.
c)
Las crisis neuropáticas agudas
Estos son probablemente los casos de urgencia psiquiátrica más frecuentemente planteados al médico general. La sintomatología de estas crisis está constituída por reacciones afectivas violentas: agitación o sudoración, siempre acompañadas de una angustia intensa; pero siempre vividas menos profundamente que en la melancolía. El carácter más comunicable del sufrimiento y la expresión somática prevalente de la ansiedad pueden a veces, plantear al médico un diagnóstico incierto. La gran crisis aguda de angustia neurótica puede: 1) acompañarse de elementos confusionales con agitación y stupor o incluso síncope o raptos suicida u homicida; 2)
con estado crepuscular que se exprese por paroxismo emocional
más o menos teatral (la gran crisis histérica, por ejemplo);
3 ) con
expresión somática prevalente: dolor torácico, abdominal, etc.
En todos los casos, el acceso
ha sido generalmente desencadenado por una emoción violenta. En el contacto
con tales enfermos sorprende la demanda afectiva y la búsqueda de seguridad
mucho mayor que en la melancolía.
Conducta a seguir
Se apartarán los familiares y se examinará al enfermo solo. Una actitud comprensiva, pero firme, es lo más tranquilizante. La administración de medicación sedante y ansiolítica atenuará rápidamente la tempestad emotiva. La separación del medio habitual está generalmente indicada, sobre todo si existen amenazas de suicidio o elementos confusionales. La hospitalización en un centro psiquiátrico
2) Las formalidades a) En un servicio libre una simple nota de hospital con indicaciones de los síntomas presentados, circunstancias de aparición y tratamiento de urgencia instituído; b) en un servicio cerrado, certificado de internación detallando si el ingreso fue voluntario o de oficio. La hospitalización se hará en un hospital psiquiátrico o en un servicio neuropsiquiátrico de un hospital general, o en una clínica privada. En el primer caso, existen en ciertas regiones organismos de higiene mental de ‘sector’ que permiten enfrentarse a los casos de urgencia con una simple llamada. Puede ser bueno recordar que
con bastante frecuencia, en psiquiatría, la sedación de los síntomas
de una crisis aguda no hace más que abrir el período posterior de un
tratamiento de fondo (por ejemplo, el tratamiento de un alcoholismo
crónico, de una neurosis, de una psicosis, etcétera).
* TRATADO DE PSIQUIATRIA - Ey, Henry; Bernard, Paul; y Brissett, Charles - 7º parte – “Las urgencias psiquiátricas” (fragmento) – Toray-Masson, s.a - Barcelona **Psicologa Clinica de adultos - Psicoanalista cesio.sonia@gmail.com
E-mail: info@enigmapsi.com.ar
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2002-2008 Editor Responsable: Lic Sonia Cesio ISSN 1853-1849 |