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PSICOLOGIA COMUNITARIA EN ARGENTINA

Reconstrucción una práctica psicosocial en la Argentina*.

Recibido el 29 de junio de 2004

Segunda parte

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II. INTERVENCIONES COMUNITARIAS
CASO A
(13)

A.1. Problema abordado

Se presenta un intervención comunitaria en un barrio de un sector popular del Partido de Quilmes - Provincia de Buenos Aires, llevada adelante por el Grupo de Investigación y Acción Comunitaria, un equipo interdisciplinario pertenecientes al grupo de las organizaciones no gubernanamentales (ONG) .(14)

El problema abordado es el de la salud popular. El objetivo general del proyecto es contribuir con el abordaje comunitario del proceso de salud-enfermedad, a los procesos de organización barrial que den marco a la construcción de alternativas sanitarias populares que faciliten el papel protagónico de la comunidad en la definición de sus prioridades y soluciones.

Esta intervención comunitaria duró tres años y se desarrolla en un barrio suburbano de 3000 habitantes de extrema pobreza e intenta apartarse de los tradicionales lineamientos de la Atención Primaria de salud.

Por su parte el equipo técnico plantea la construcción de alternativas de trabajo en salud, que redefinan este proceso en el sentido de la superación que sitúan la participación popular en forma subordinada, a la ejecución de campañas o programas de salud y que en la práctica terminan funcionando como una "medicina pobre para pobres".

A.2. Estrategia de Intervención.

A partir de un diagnóstico participativo con la comunidad que dura aproximadamente seis meses se relevan los problemas fundamentales de la misma:

- Deficiente atención de los servicios públicos, tanto a nivel de servicios médicos, como de saneamiento ambiental.

- Problemas sanitarios derivados de las condiciones de vida: parasitosis, diarrea, desnutrición infantil, enfermedades bronquiales.

- Escasa posibilidades de atención en emergencia: no ingresan ambulancias al barrio

- Graves problemas de violencia, adicciones, patologías mentales.

- Inexistencia de una organización vecinal representativa.

A partir del análisis y discusión con la comunidad se evalúa la situación como sigue:

- Si bien las condiciones económicas y ambientales constituyen el núcleo básico de la problemática sanitaria, el propósito principal para posibilitar el desencadenamiento de procesos de cambio, es colaborar en la construcción de organizaciones autónomas de los habitantes de la comunidad, dado que posibilitará, el inicio de un cambio hacia la conquista de mejores condiciones de vida.

- Si bien el anterior pasa a ser el objetivo específico principal de la comunidad y del trabajo del equipo técnico, se delimitan actividades vinculadas al mejoramiento de algunas condiciones de vida abordable por parte de la comunidad con el apoyo del equipo técnico.

Estos dos ejes se basan en los siguientes presupuestos:

1- El impacto fundamental de un proyecto de intervención comunitaria desde una institución no gubernamental es el de desencadenar procesos de cambio en las representaciones de los actores sociales tienen de su papel en la sociedad civil y por lo tanto de incidir con su práctica social en la modificación de los consensos sociales que los marginan de condiciones de vida digna.

2- El proceso de organización vecinal autónomo de puede inscribir en este cambio de las representaciones de la comunidad, como un fenómeno que expresa el protagonismo y el pasaje de sujetos a actores sociales que amplían sus espacios políticos-sociales.

3- La legitimación de determinadas visiones de la realidad, como por ejemplo la biomédica, está basada en la manera como impone su hegemonía teniendo consenso social y por lo tanto, la construcción de una visión no reduccionista del proceso salud enfermedad implica la construcción junto a la comunidad de modelos alternativos que obtengan su legitimidad a partir de la validación de los actores.

4- El abordaje de la problemática sanitaria por la comunidad objetivo, desde esta perspectiva implica la elaboración y producción de alternativas para el mejoramiento de sus condiciones de vida que impliquen superar la pasividad y el fatalismo frente a diversas patologías, reteniendo en sus manos la dirección y planificación del proceso.

Epistemologicamente el abordaje propuesto se sustenta en una postura constructivista (Watzlawick, P. 1983) especialmente a partir de situar las diferentes teorías, como puntuaciones específicas de la realidad que obtienen su validez a partir de la obtención de consenso social.

La posibilidad de generar alternativas a modelos considerados insatisfactorios para enfrentar o solucionar problemas, pasa por la construcción consensuada con los actores sociales involucrados de opciones y no por la elaboración de modelos a ser absorbidos por estos en una tarea de concientización.

Esta postura implica como unidad del proceso de abordaje, sabido que un producto del trabajo va ser la construcción conjunta de todos los actores de un acuerdo consensuado de la realidad.

Desde el punto de vista del proceso de salud-enfermedad el equipo técnico lo entiende como una construcción histórico-social y al modelo médico hegemónico según la caracterización de Eduardo Menendez como biologista, positivista, que toma la salud como mercancía establece una relación asimétrica médico-paciente, subordina la participación de los "consumidores" en las acciones de salud, los excluye del saber médico, desligitimando otras prácticas curadoras, teniendo el control social e ideológico. También incluye como fundamento teórico en este tema la visión acerca del modelo biomédico de Fritjot Capra (1985) quien sitúa al modelo como definiendo la enfermedad en términos de los desajustes de los mecanismos biológicos escindiendo la integralidad del proceso.

Desde el punto de vista del aporte de la psicología a la elaboración del marco conceptual interdisciplinario se toman los aportes de los modelos sistémico y comunicacional de P. Watzlawick (1983), así como también los aportes en cuanto a recursos técnicos de R. Bandler y J Grinder (1983).

A.3. Diseño de la intervención

Definición del dominio de intervención:

Dada la cantidad y variedad de las expectativas generadas en el desarrollo del proyecto por parte de la comunidad, entidades oficiales de la zona, etc. que expresaban objetivos, se especificó el dominio de intervención del equipó "como el espacio interaccional del equipo técnico con la comunidad". Esto posibilitó recortar el territorio y operar sobre el proceso de modificación de este espacio, especialmente a partir del desarrollo organizacional de la comunidad.

Este espacio de intervención siguió el siguiente curso:

a) Equipo técnico/núcleo inicial de vecinos y la Sociedad de Fomento (junta vecinal burocrática y rechazada por el barrio)

b) Equipo técnico/comisión de salud (el núcleo inicial excluyó a la sociedad de fomento y se organizó una comisión de salud.

c) Equipo técnico/centro comunitario (la comisión se desarrolló e integró a diversos sectores del barrio).

En estos aspectos se sitúa la definición consensual de los contratos del equipo con la comunidad. La definición contractual posibilitaba la clarificación por parte de los participantes del rol y las expectativas, así como también, es lo que permitía validar la legitimidad y además, iba modificando con el desarrollo del proceso el tipo de relación contractual que podría señalarse como de una mayor actividad y presencia de la comunidad al final del proyecto.

Definición consensual de metas:

En el dominio de realidad del proyecto (equipo técnico/comunidad) se planificó el desarrollo de las actividades y de las metas. Esto implicó ir modificando objetivos iniciales del equipo técnico e ir construyendo objetivos con el equipo técnico/comunidad. Implicaba resolver la tensión entre objetivos ideales y objetivos posibles, incluyendo a todos los actores en el diseño y puesta en práctica de las propuestas.

En este marco se elaboraron las distintas actividades:

1- Participación colectiva de la comunidad en modificaciones concretas de algunos problemas básicos: construcción de todas las veredas del barrio, campaña de desparazitación, instalación de contenedores de basuras, obtención de una recolección periódica, etc.

2- aprendizaje organizacional de la comisión de salud y luego del centro comunitario: capacitación institucional, discusión y tratamiento de conflictos integrupales, intercambio de experiencias interbarriales, incremento de la capacidad de gestión frente al Estado.


3- Desarrollo de alternativa s autogestionarias de salud

3.1- capacitación acerca del proceso de salud-enfermedad desde una mirada no reduccionista y que posibilitara la recuperación del conocimiento popular y prácticas alternativas.

3.2- desarrollo de un sistema comunitario de atención de emergencia autoadministrados.

3.3- desarrollo de un sistema de turnos anticipados con el hospital zonal, consolidación de la organización vecinal, construcción de local del centro comunitario, capacitación acerca del dominio de interacción centro comunitario/comunidad

A.4. Procedimientos de Abordaje

Se puede definir operativamente tres formas básicas en que el equipo técnico realizó su intervención, aún cuando en la práctica del trabajo estuvieran interrelacionados:

a) Capacitación y metacapacitación: el espacio para construir conjuntamente los saberes necesarios para el desarrollo de las metas. Incluyó la confección de diagnósticos, trabajo sobre temas de salud, formas para solucionar problemas, planificación, aprendizaje organizacional, comunicación social, etc. Como parte de este proceso se trabajó el aprendizaje de la capacitación como forma que permita generar conjuntamente los conocimientos necesarios.

b) Asesoramiento: estuvo vinculado especialmente a la información sobre determinados aspectos técnicos, como por ejemplo, los relacionados a la ingeniería sanitaria, conocimientos biomédicos, conocimientos de herborística medicinal, técnicas de construcción, técnicas de dinámica grupal.

c) Apoyo a la consolidación grupal: específicamente se trabajaron los vínculos intragrupales en los dominios de intervención antes señalados para facilitar el desarrollo de las tareas y la consolidación grupal. Se utilizaron técnicas que produjeron cambios en las reglas explícitas e implícitas que el grupo manejaba y entorpecía su avance.

A.5. Puesta en Práctica de las intervenciones

El equipo técnico estaba integrado por un antropólogo sanitarista, un sociólogo, un comunicador social y un psicólogo social. Se sumaban puntualmente en las tareas de asesoramiento un ingeniero sanitario y un médico.

Este equipo fue elaborando previa y durante la intervención su esquema conceptual referencial y operativo (ECRO), que para Pichón Riviere es un instrumento de "carácter dialéctico donde las contradicciones referidas al campo de trabajo deben ser resueltas en la misma tarea" (Pichón Riviere E.1986,150)

El abordaje supuso dos momentos permanentes en la tarea: 1) el trabajo de campo y 2) el trabajo de reflexión acerca de la tarea. Esto permitía enfrentar la tensión entre empirismo y tecnicismo, en función del desarrollo de una práctica fundamentalmente operativa donde se planificara cada intervención.

Además servía también para enfrentar la tensión entre la rigidez de los roles profesionales y la licuación de los mismos, en función de construir un trabajo donde la interdisciplina no fuera un empobrecimiento de los distintos modos sino por el contrario un aumento en la riqueza de las distintas perspectivas.

El diagnóstico participativo realizado a principio del trabajo cumplió un papel fundamental en la comunicación del equipo con la comunidad permitiendo generar espacio interaccional núcleo inicial del trabajo. Permitió sortear también a partir de esta delimitación del territorio de operación, la primera dificultad del trabajo: el carácter burocrático y sin consenso de la sociedad de fomento, con la cual se había realizado el contrato inicial del trabajo. Supuso revertir este escollo a partir de redefinir rápidamente un nuevo espacio.

El caso del proceso de intervención también pone a prueba en el espacio del trabajo, la confiabilidad de los actores, (incluye el equipo técnico) que posibilitara legitimar el trabajo conjunto. En función de ello en el curso de la intervención fue desde el inicio el mayor peso del equipo, hasta lograr una mayor autonomía por parte del grupo de base. Así mismo, las actividades del proyecto fueron aquellas en las que se fortaleció la participación colectiva de la comunidad (construcción de pasillos) como aquellos que consolidaban al grupo líder (encuentros interbarriales).

Por otra parte ha desechado un esquema rígido en la formulación de las metas y la planificación de actividades en tanto la riqueza de un proceso de intervención requiere la posibilidad de ir dando cuenta de los distintos momentos consensuales vinculados a los distintos momentos de las circunstancias económicas-sociales y políticos de contexto.

A.6.Evaluación

En términos de los logros obtenidos el más importante fue la consolidación de una organización vecinal, con características participativa y democrática.

Por otra parte esta organización fue creciendo en el desarrollo de actividades que le posibilitaron generar consenso.

Desde el punto de vista sanitario se gestaron instrumentos que permitieron la autoadministración de determinados recursos, como por ejemplos, sistemas comunitarios de atención de emergencia que posibilitó el aporte de la asistencia a la red, ampliar en campo de acción a la gestión institucional ante la comisión pública, para el mejoramiento de las condiciones ambientales y de la atención de la salud.

Prácticamente todas las metas que se definieron consensuadamente se cumplieron siendo quizás el aprendizaje más importante la posibilidad de superar el fatalismo y encarar la solución. Aún cuando esto signifique en gran medida tener que organizarse para obtener por parte del Estado el cumplimiento de sus obligaciones.

Las limitaciones de este proceso de intervención se manifiestan en la tensión entre autonomía versus clientelismo. Si bien el trabajo estuvo dirigido a aumentar la autonomía del grupo de base, a partir de una mejor distribución del capital simbólico, de un cambio en las representaciones de los actores acerca de su papel en la sociedad civil, las características que esto tiene desde el punto de vista políticosocial e institucional refuerza el clientelismo y tiende a subordinar a los grupos de base.

Desde el punto de vista de la construcción de conocimientos para el abordaje efectivo de la problemática social, se plantea un limite a generalizar por las características micro de este tipo de experiencia.


A.7. Rol de Psicólogo social

Debemos situar el papel del psicólogo en esta intervención en distintas fases del proceso.

En primer lugar el aporte de su perspectiva a la construcción del ECRO lo que supone su inserción en el plano de la elaboración interdisciplinaria.

En segundo lugar el aporte profesional en el análisis del pro-ceso interaccional.

En tercer lugar la utilización de instrumentos de la psicología social y/o de la clínica para trabajar en el cambio de estos procesos en un sentido de mayor libertad en la interacción.

Y en cuarto lugar su papel en la coordinación y utilización de técnicas grupales para favorecer los procesos participativos.


Caso B (15)

El siguiente ejemplo, es una intervención realizada en el marco de un proyecto de desarrollo rural. La población involucrada son pequeños productores asentados a lo largo de un río al pie de las primeras estribaciones de la cordillera de Los Andes, en el sur del país. La población de alrededor de 400 familias concentradas en siete parajes aislados, en su mayoría carecía de servicios que satisficieran sus necesidades básicas.


B.1 El problema abordado

La problemática que origina la demanda es la necesidad de: 1) aumentar el grado de participación de la población en la identificación de su problemática, discusión de soluciones y elaboración de proyectos, 2) facilitar el desarrollo organizacional de la asociaciones rurales involucradas en el programa y 3) establecer una relación de colaboración entre los equipos técnicos gubernamentales de distintas áreas sectoriales y la población.

B.2. Estrategias de intervención

La situación inicial de consulta fue caracterizada como una intervención en el campo del desarrollo social, generado en este caso por organismos gubernamentales. Este conjunto de acciones responden a la noción de "Proyecto" (Martinez Ferrate.1983) (Plon Klunel.1980), definida como un grupo de personas se organizan transitoriamente o en forma permanente para lograr un objetivo común, mediante acciones planeadas y coordinadas.

La noción de cambio en el proyecto no sólo estaba limitado a los problemas económicos (aumento de producción, mejores precios), problemas estructurales (tenencia de la tierra) sino que abarcaba una discusión sobre problemas de educación, salud, participación y organización comunitaria.

Para el planeamiento de la estrategia del proceso de cambio se consideraron los lineamientos conceptuales del cambio social planificado de (Lippit, Whatson y Westhey.1970) y de la investigación participativa (Schuter.1981; Quintana.1986).

Se definió una estrategia de tres niveles de intervención
(Lapalma.1988), articulando: 1) las fases del cambio planificado, 2) la identificación de habilidades sociales a transferir o potenciar en la población participante y 3) la sistematización de tecnologías sociales que pueden utilizar los equipos técnicos facilitadores de tales procesos.(Cuadro Nro 1).

En el diseño de la estrategia de intervención se han considerado los siguientes aspectos:


- Colaborar voluntariamente y establecer relaciones democráticas entre todos los actores sociales involucrados.

- Definir consensuada de la intencionalidad del cambio y de sus resultados.

- Fortalecer la capacidad de negociación de las asociaciones comunitarias.

- Incentivar la participación activa e incorporar a la población en la influencia en la toma de decisiones.

- Identificar los problemas comunes, las soluciones posibles, sus propios recursos y las potencialidades de los mismos.
- Facilitara la transferencia metodológica a la población a fin de aumentar su autonomía en las decisiones que requerían los proyecto.

- Identificar las condiciones de retiro paulatino de los equipos técnicos.


B.3 Diseño de la Intervención

Primera etapa


B.3.1. Establecimiento de la relación inicial

Durante un período de seis meses se trabajo en el establecimiento de la relación inicial según la propuesta de Lippit, Watson, Wesley (1970). Se utilizaron los criterios elaborados por Kelly,J. (1986), para pautar las condiciones de la relación de colaboración para la tarea. (16)

Durante este período se realizaron reuniones con los integrantes de las asociaciones de fomento, con los equipos técnicos de las diversas áreas gubernamentales participantes. Se discutieron la propuesta de trabajo, el cronograma, los criterios de selección de participantes.

B.3.2. Establecimiento dela relación de trabajo.

Se realizó una reunión inicial de una semana de trabajo, con 60 participantes en una localidad equidistante a todos los parajes y fueron sus propósitos lograr:

- la integración de los distintos participantes entre sí.

- el reconocimiento de las múltiples expectativas de los actores sociales participantes.

- Analizar las necesidades de la población y su relación con el proyecto de desarrollo.

- Identificar aquellos problemas no relacionados con las soluciones del proyecto y reconocer las formas organizativas y recursos para tratarlos.

- Identificar, sistematizar y priorizar aquellos resultados que a corto plazo deberían ser tratado por cada una de las asociaciones rurales, según la percepción de los participantes.

II Etapa

A partir de la experiencia, información y decisiones de la etapa anterior se decidió realizar reuniones abiertas en cada uno de los parajes, invitando a la totalidad de la población. Se pro-ponía en cada una de ellas:

- Conocer la información que la población tenía sobre la etapa 1.

- Verificar los canales de comunicación en cada una de las comunidades, reconocer las redes entre vecinos y líderes comunitarios.

- Identificar los problemas locales, recursos y procesos organizativos para su tratamiento.

- Facilitar la discusión directa entre la población, sus líderes y equipos técnicos.

- Identificar y elaborar proyectos a partir de la participación ciudadana.

B. 4. Procedimiento de abordaje

En todos los casos se efectuaron ejercicios de integración de todos los actores sociales participantes. Se siguieron los lineamientos de la experiencia realizada por Kolb, Rubin, Mcintyre (1971) denominada "socialización inicial", que facilitó la identificación de las expectativas de los participantes, sus temores, la discusión y negociación de las líneas de acción y resultados esperados.

Establecidos los acuerdos básicos, los participantes realizaron un diagnóstico de cada una de las localidades, mediante la técnica de graficación colectiva o técnica de afiche (INDEC.1983) que permitió socializar las ideas, sintetizar la discusión mediante un dibujo, y establecer las prioridades para la acción.


B. 5. Puesta en práctica de las intervenciones.

La coordinación metodológico estuvo a cargo de un psicólogo social, la coordinación de las reuniones por asistentes sociales y el trabajo de campo contó con el apoyo de agentes comunitarios.

Mediante estudio de casos, ejercicios de planificación, de juego de roles, de la utilización del modelo problemático integrado (Robirosa, Cardarelli, Lapalma.1990), se identificaron los proyectos y el análisis de viabilidad de sus propios emprendimientos.

En las distintas reuniones fueron apareciendo nuevos temas de interés, a partir de los cuales se organizaron charlas, paneles con expertos, con los dirigentes, reuniones de intercambio entre dirigentes y pobladores, así por ejemplo el tema de la tenencia de la tierra fue tratado por primera vez por la población y los técnicos gubernamentales.

El abordaje estuvo centrado en: 1) garantizar la articulación de todos los actores sociales; 2) identificar los acuerdos necesarios para la tarea; 3 elaborar los temores y ansiedades presente en el campo interaccional; 3) reconocer la racionalidad política técnica, política y burocrática existente en este tipo de emprendimientos; 4) generar un proceso participativo para la identificación y elaboración de proyectos.

B. 6. Evaluación

Es posible caracterizar al proceso generado por la intervención como un aprendizaje social en un espacio multiactoral, en el cual en el diseño se identificaron ciertos criterios (17) que facilitaran un monitoreo de la experiencia en resultados de mediano plazo.

Estos criterios fueron relacionados con las técnicas en distintos momentos de la tarea. Si bien no poseen la exhaustividad de indicadores rigurosos analizaremos algunos de ellos:
b.6.1. Capacidad de reflexión crítica: se analiza la capacidad de los participantes en identificar sus problemas, distinguir causas y consecuencias, relacionarlos con la situación del contexto local, regional y nacional.

b.6.2. Habilidades: capacidad para el desarrollo de nuevas tareas, participación en grupos de trabajo, de expresión de expectativas y necesidades.

b.6.3. Resolución de problemas: capacidad para resolver situaciones a partir de sus propias organizaciones y recursos. incremento de la capacidad de plantear alternativas e implementar soluciones.

b.6.4. Decisiones y grado de participación: grado de influencia en las toma de decisiones, delegación de responsabilidades y formas de control de las mismas.

b.6.5. Acceso: a nuevos recursos, posibilidad de establecer nuevas relaciones con otros actores sociales, capacidad de influencia social.

b.6.6. Impacto sobre la política: capacidad de influencia en los decisores políticos, transformación de la capacidad de negociación.

Fueron identificados otros indicadores tales como: acatamiento de acuerdos, identificación entre vecinos, intercambio entre distintas asociaciones, participación en actividades comunitarias, todos estos para una evaluación a largo plazo.

A partir de la intervención de un equipo externo, y la discusión en los grupos de trabajo, se facilita la articulación de un "espacio multiactoral", en el cual un número de actores sociales en forma voluntaria, deciden participar de un proceso común de cambio de situaciones problemas.

Las dificultades de trabajar en escenarios como el de la intervención descripta, así como en un contexto más amplio se dificultan porque se mueven y actúan en diferentes direcciones un gran número de actores sociales que persiguen intereses "particulares", por lo que se dificulta identificar los grados de compromiso en este tipo de proceso.

La contratación de un psicólogo social, como agente externo a las instancias gubernamentales, facilita la tarea, pero por otro, lado la inestabilidad del contexto argentino, el cambio de interlocutores, de decisores políticos, genera un encuadre de trabajo sujeto a situaciones ambiguas y de carácter turbulento.

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Notas

[13] Lic. Silvio Chinkes.

[14]. GIAC - Grupo de Investigaciones y Acción Comunitaria.

[15]Dr. Antonio Ismael Lapalma

[16]. Se consideraron del autor el proceso de relación colaborativa: 1) el ingreso; 2) el involucramiento; 3) compromiso y 4) renovación.

[17] EQUIPOS Consultores. Formulación y evaluación de Proyectos sociales. Versión preliminar. DS.015-80

CHINKES, Silvio; LAPALMA, Antonio; NICENBOIM, Eduardo.

*Publicado en. Psicología Social Comunitaria. Contribuciones Latinoamericana. Wiesenfeld E. Sánchez, E. Facultad de Humanidades. Venezuela Editorial Tripykos. 1995.

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