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“PSICOANALISIS DE PAREJA”

Janine Puget

 

Recibido el 7 de octubre de 2003

 

Este trabajo fue dividido en tres partes para facilitar su lectura:

Parte 1º / Parte 2º

                  Parte 3º                   

                                                                                                                       

La autoestima comprende algunos componentes:

a)cuanto mejor nos han tratado de chicos, más seguridad vamos a tener y menos va a depender de este viento diario que es lo que le devuelve el otro;

b)hay otro que es renovable, que es lo que yo llamo insaciable, como un reconocimiento inefable que me sirve ahora, pero que dentro de cinco minutos lo quiero otra vez, como un hambre que no se agota. Que lo que me reconoció ayer, no me sirve para hoy.

No sólo nuestras primeras experiencias objetales son las definitorias de nuestras patologías en la adultez; sino que hay algo actual, diario, que produce lesiones en nuestro aparato identificatorio, en nuestra autoestima. Esas cuestiones son las que hacen crisis en determinados momentos pese a que, por ejemplo, alguien se haya analizado satisfactoriamente muchos años y haya adquirido una cierta solidez en un momento. La realidad de las situaciones traumáticas diarias no pueden ser todas explicadas en base al pasado infantil.  Esto es muy significativo para un analista, porque nuestras explicaciones o nuestro parate explicativo en general vuelve a  los modelos infantiles, a las primeras experiencias. De eso vivimos durante muchos años trabajando como analistas, y tomando en cuenta la fragilidad del aparato de autoestima, no sólo en base a las malas experiencias infantiles, es movilizador. Pero al mismo tiempo explicaría el porqué de algunas crisis o de algunas situaciones traumáticas actuales; porqué en el contexto social, por ej. situaciones como las que vivimos durante el proceso, la dictadura o que se viven a diario pueden de golpe derrumbar a una persona, sin que se pueda explicar  que la causa fue que cuando era chico el papá y  la mamá lo miraban mal.

Lo pienso en este sentido: siempre que estoy en  relación con un otro según el modelo de aparato psíquico de las configuraciones vinculares, lo llamo el espacio intersubjetivo que es vincular por definición.  Lo separo de lo que considero el espacio intrasubjetivo, el de la relación objetal,  que si bien  uno es uno en relación con otro,  ese otro vive en ausencia del yo de afuera (está dentro de uno).

Separo por razones metodológicas lo que llamo el espacio intrasubjetivo, del que se obtienen reaseguramientos en forma distinta a los que provienen de un otro de afuera de uno, que corresponden a funcionamientos del espacio intersubjetivo. Lo diferencio del reconocimiento que se busca desde lo sociocultural que nos proviene también de otros, pero de otros que son condensación de ideales y de ídolos que representan al contexto en el cual estamos insertos.

Acepto que la porción desestabilizadora, muchas veces de la autoestima, hay que tratar de entenderla si proviene de que nos han fracasado los ideales e ídolos, que hemos constituído como tales y que hacen al contexto sociocultural en el cual estamos. Por ej. en una institución que hemos decidido que es la nuestra y de pronto pasan cosas alli que nos dan a nosotros una pertenencia que no nos gusta, o que no nos reconocen o que nosotros ya no reconocemos a esos personajes como reconocedores privilegiados. No es lo mismo que la desestabilización que tenemos a diario en la pareja matrimonial o en la familia o en el otro  privilegiado; que además hemos entronizado como privilegiado por el enamoramiento, porque si lo hemos elegido como pareja debe ser bueno. La exigencia del reconocimiento diario inconscientemente representan: me reconoce, soy, valgo, merezco ser querida/o; y lo que hago es certificado por el otro. Esto es casi la base del análisis de pareja: el darse cuenta de que lo que se hace vale, siempre y cuando el otro lo reconozca como válido.

 

El material sugiere preguntas: porqué discuten tanto, porque haya ido a hacer la inscripción o no la inscripción, porqué Lidia quiere que Esteban le reconozca que lo que ha hecho vale. Porqué, si ella lo ha hecho, porqué necesita que él se lo reconozca.Y él, porqué insiste tanto. Segun esta hipótesis, sabemos que para que valga lo que él dice, necesita que ella lo apruebe; él necesita que ella le diga que lo que él dice vale. Porqué uno insiste tanto con el otro: 'Decime, que yo tengo razón'...'Pero... decime que me queda bien tal vestido'. Porqué, si yo me lo compré debe ser que me gusta, pero no; se exige al otro que diga algo, que le certifique lo que sea.

 Las anécdotas y los chistes sobre parejas son justamente el negativo de lo que digo. En la pareja dijimos, se supone que es el lugar de fortalecimiento de la autoestima, pero lo que se ve en la práctica es que es el lugar del  mayor deterioro de la misma. Con una gran sutileza un miembro de la pareja, instrumenta medios para despojar al otro de su autoestima.

 

El vínculo se recarga tanáticamente por muchos motivos,  pero hay uno en particular: tiene que ser un otro el que nos reconoce, pero el otro en la pareja fácilmente deja de ser otro para ser una proyección de uno mismo. La expresión: 'yo lo conozco, yo se todo de él' da cuenta de lo expresado. La condición de otro en la pareja se pierde fácilmente por la vida cotidiana y por la cualidad de la convivencia. Entonces el otro deja de ser otro, por eso su reconocimiento no nos sirve. El equilibrio es frágil en la pareja también porque hay oscilación entre: aceptar que el otro sea otro (diferencia de sexo mediante, deseos diferentes, comunicación), y la facilidad con la cual deja de ser otro para ser el doble de uno. Es el momento en que la pareja dice 'pero te lo dijo un amigo y a vos te pareció bien; te lo digo yo y no te sirve'. Esta es una frase común. Uno le podría decir: 'Claro, porque cuando se lo dijo ud no había diferencia entre los dos y la zona de encuentro. Entonces lo que dijo era  inválido como espejo y no lo pudo oir'; en cambio cuando lo dice un otro de afuera, que no perdió su lugar de otro, entonces si lo escuchó.

Esto es muy complejo porque uno es otro y deja de ser otro,  y asi en una dinámica permanente.  

Material Clínico

  Esteban: -Esa es la parte que me gustaría que me dijera sí. Que me dé bolilla, que me dé importancia, que tome en cuenta todo lo que yo le digo y que no me lo discuta.

  J. Puget - Esto es un error porque él vuelve otra vez al narcisismo, y dice:'...que no me lo discuta'. Es un error mental. Que le dé bolilla es que no se lo discuta, que se anule ella, con lo cual tampoco le va a servir. Esto es lo que yo llamo las malas soluciones.

 Esteban: Y que me diga: -Pucha, sabés que tenés razón. Y que no viva con tanta angustia, vive con cara larga,  que de alguna manera la ligo yo.

Lidia: -Cuándo la ligaste vos, si sabías que me iba a anotar ahí, te enteraste hoy cuando fui.

Esteban: -Está bien, está bien. Estabas con bronca decías: -Mirá esto, mirá lo otro...

Terapeuta  a Lidia: 'Cuando Ud. protesta por como se hacen las cosas y todo lo que pasa, lo que está esperando es la aprobación de Esteban por todo lo que hace; y lejos de recibir la aprobación, recibe un reto del tipo: podrías haberlo hecho mejor'

Esteban: -Si, yo podria ponerme como una mamá y decirle: -Pobre Lidia, realmente qué injusticia se comete con vos.

Lidia: -No, pobre mamá...

Esteban: -Estoy exagerando... me río porque se queda con bronca.

Lidia: -No me quedo con bronca. Yo cada vez  lo veo más  hipercrítico. El no se pone a pensar las cosas que hago en el día: la casa, Julián, de todo eso me encargo yo y el tiempo no se estira. Se pueden hacer tres cosas, pero no cuatro y eso él  no lo considera porque siempre parte de la base de que yo me paso durmiento todo el día , viendo televisión, rascándome. El otro día en ese programa que yo le dije que me gustaba, de Gabriela Acher en una escena, llega el marido a la casa y todo era un despelote, todo tirado,  la ropa sucia,  los platos sucios todo un quilombo, la mujer en patas mientras se pintaba las uñas. El marido le dice: -Querida, qué es esto, qué paso? y ella dice: -Vos siempre me decías  que nunca hago nada  y  bueno... hoy lo hice. Es genial! Bueno, tendría que pasar algo así para que Esteban se de cuenta.

 

J. Puget - En este fragmento Lidia habló de la necesidad de ser reconocida, y encontró una solución  que es a través del humor. Se relajó claro, pero justamente este sería el momento de giro de la sesión. Las interpretaciones intentaron diferenciarlos, hablarles del reconocimiento, mostrarles como se ubicaba el reproche: hablo uno,  habló la otra y hubo un trabajo. Ella encuentra una solución, dice: 'bueno me salgo de eso'; el humor es un indicador. Nos relajó a nosotros también. Lo más importante es que se le ocurrió una escena humorística, porque era medio trágico:  a partir de ahi se disuelve algo.

Es la primera solución que aparece en la sesión, una actitud positiva-creativa, la del humor.

 

Terapeuta: Hablando de lo que se repite con algunas variaciones, hay algo que está cambiando y es que Lidia parece menos enganchada con la hipercrítica de Esteban.

 

J. P. - O sea que la analista tomó el humor. No supone que Esteban tiene la verdad .Hay un nivel donde se cargan a si mismos y luego suavizan la bronca. La analista fortaleció la solución humorística.

 

Esteban: Además me da la impresión, que éste es un ámbito donde nosotros, o yo mejor dicho, aprovecho para introducir críticas que a lo mejor durante la semana, como tenemos poco diálogo en casa, no lo hubiese dicho. Lo hubiera dejado pasar, no hubiera traído un tema irritativo. Porque yo noto que salimos de acá, me da la sensación, con bronca, a veces tristes, no nos hablamos... recién nos empezamos a hablar cuando llegamos a casa, después de media hora de estar en el auto; uno al lado del otro pero absolutamente aislados, es como si esto fuera una especie de descarga, de puesta a tierra en el sentido de enojarnos. Lo que a lo mejor no nos conviene hacer en la semana, lo aprovechamos para hacer acá. Por eso ante ese comentario de ella, yo podría haberle seguido el tren: -Sí, realmente que barbaridad, que corrupción!  A mi me da la sensación de que Lidia es muy sensible. El otro día ella mencionó aqui el grupo de compañeras que le había hablado de lo buena que era como profesora; que le trajeron un obsequio y ella se emocionó. Y a lo mejor yo no hago eso, a lo mejor a ella le gustaría que yo lo hiciera, me doy cuenta que es muy sensible a un elogio, alguna cosa que yo no hago, no?

 

J. P. - Trastabilla un poco pero es un descubrimiento para Esteban de que a lo mejor a Lidia le gustaría un elogio, como si no estuviera en el contrato que la pudiera elogiar.

Quiero mencionar que también él está hablando de algo importante, que es como decir: 'el encuadre lo hemos construído como un lugar donde hablar de todo esto'. Es transferencial, está diciendo: 'no crea que afuera somos absolutamente iguales, hemos captado que hay una realidad psíquica del encuadre-pareja que es para tratarla acá. Acá hacemos cosas que son de la sesión, que nos dura un poquito más' (porque después salen con bronca). El dice que de alguna manera, fuera de la sesión son distintos, pero que no importa porque han venido para hacer esto y para eso usan el encuadre. Hay una mención a la comprensión de lo que es un encuadre psicoanalítico de pareja que es para que pasen esas cosas.Y la aparición de esa idea de que a lo mejor ella es sensible y le gustaría un elogio, pero lo dice mal,  como que es demasiado sensible.

 

Esteban: -Me da la sensación, yo no se a que se debe, quizá porque ha sido siempre muy exigida, se ha sacado "10" o cosas por el estilo. Ahora hay una contradicción, porque si se saca siempre "10"  está acostumbrada a hacer las cosas bien, sin embargo cuando le hacen un elogio, se emociona.

 

J. P. -  Ahora está haciendo un trabajo psíquico

 

Lidia: -Con vos me conformaría que no me criticaras tanto.

Esteban: -Cuando yo te digo algo que hacés bien, lo tomás en joda, como si no creyeras.

Lidia: -Y sí, porque cuando vos decís por ej.: -Lidia es la persona que más sabe de psicodiagnóstico, yo sé que no es así.

Terapeuta: -Por qué no le cree?

Lidia: -Yo ante mí misma en el espejo no me lo creo, siento que pasó de un extremo al otro.

Esteban: -Vos durante 5 años fuiste la mejor alumna de la escuela, recibiste premios...

 

J. P. -Antes estuvimos con último momento, única solución. Ahora vamos a estar con la mejor.

 

Esteban: -Premio "20"... vos creés que fuiste la mejor alumna?

Lidia: -Sí, pero lo justo. La mejor en cuanto a nota, no la más inteligente.

Esteban: -Fuiste la mejor estudiante?

Lidia: -Fui la que tuvo la mejor nota.

Esteban: -De casualidad?

Lidia: -No, de casualidad, no!

Esteban: -Y a qué se lo atribuís?

Lidia: -A que estudiaba.

Esteban: -Fuiste entonces de las mejores. Vos tenés cualidades, condiciones como para que  si yo te digo que tus psicodiagnósticos son bárbaros, tus informes son bárbaros,  sea creíble. Estás habituada a tener buenos resultados.

Lidia: -Sí, pero hay algo de vos que no es creíble, siento que no hay un reconocimiento real.

Terapeuta: -Cómo sería  reconocimiento real?

Lidia: -Me parece que uno tiene que estar en el tema para traer algo tan específico.

Esteban: -Pero yo veía el informe, como estaba redactado, y eso me impresionaba.

Lidia: -Si vos me decís: 'qué bien redactado' yo te lo creo, pero no 'sos la que más sabe'.

Esteban: -Ahora me acuerdo de lo que te decían los psiquiatras y vos me decías que te ponían como ejemplo.

Lidia: -No, yo no te dije eso.

Esteban: -Dejame terminar, porque tal psiquiatra le decía a las otras chicas que hagan el informe como vos.

Lidia: -Pero decían que soy la más?

Esteban: -Está bien, Lidia, está bien.

Terapeuta: -No se dejan pasar una. Para Esteban ud es la mejor.

Lidia: -Si, pero no tengo un mango.

 

J. P. -  Acá la terapeuta pudo sacar mucho provecho de este cambio. Porque realmente es una sesión en la que pasó algo, de este comienzo de crítica, reproches, etc., se pasó al humor; después se pasó a la cuestión de reconocimiento aunque no lo entienden bien, lo viven un poco como culpa y otro poco como algo insólito, como algo que no está pensado; y después pasan a este lugar idealizado de él hacia ella. Persiste la crítica, pero es otra crítica: ya no le dice que hace todo mal, sino que hace todo bien  pero que está mal. Ella lo descalifica pero de otra forma, porque aparece como una exigencia de ideal de los dos de ser la mejor.

Ahora, dentro de esto que hablamos al principio de las certezas y de esa exigencia de ser los mejores,  aparece ella como  la mejor, pero que no alcanza: como la mejor que qué; la mejor que quién. Uno podría pensar que están hablando de modelos infantiles, de competencias con hermanitos, de cómo ser la mejor: la mejor pareja, la mejor ante los ojos de los padres. Parece realmente infantil: la mejor alumna, las mejores clasificaciones. No hay demasiados elementos para arriesgar una interpretación acerca de modelos infantiles, pero sí para pensarlo. Acá se está hablando de algo distinto: él le reprocha y la empuja porque le dice que es la mejor, él la quiere por ser la mejor,  pero no sabe de qué. Es un concepto que  tipo colegio sirve, porque una es la mejor porque tiene "10" y ya está.  Pero en la vida qué es ser la mejor, mejor que qué, mejor que la mamá, mejor que el papá...Sigue el tema de que Lidia es muy sensible; que parece que quiere elogios, que le resulta extrañísimo, entonces Esteban dice: -Ella siempre ha sido muy exigida (es decir, la saca del terreno de la relación entre los dos) siempre se sacó "10" y que todo hace bien, entonces para qué necesita los elogios de él, si ella tiene los "10". Discuten estérilmente que si se sacó "10", si no se sacó "10", si estudiaba, si no estudiaba, si fue por casualidad. Esto pasa porque le movió el piso la cuestión del elogio. 

 

Si pudieran decir: 'bueno, la verdad es que los dos necesitamos elogios; yo necesito que vos me elogies y me ponderes, y vos necesitás que yo te elogie' se acabaría este clima. Uno podría decirle: 'Mire, no es una cosa privativa de ella. Además porqué no...  porqué la pareja tendría que ser el lugar de radares de defectos...' Pero no llegamos a ese punto. Llegó al asunto del elogio, despues rumbeó para '... te elogiaron los profesores, te elogiaron  esto, te elogiaron lo otro'... y pelean porque a ese otro nivel no quieren llegar (ni pueden todavia). Esteban no le reprocha,  sino le dice: 'Yo no tengo porqué elogiarte si vos tenés reconocimientos por todos lados, no ves que sos la mejor?' Tiene envidia, pero más que todo tiene impotencia. El dolor de él que generó lo resistencial, apareció cuando dijo: '...pero ella es muy sensible necesita que la elogien'. Si  llevara este pensamiento a sus últimas consecuencias, tiene que parar ahí y replantearse: entre los dos, qué estamos haciendo juntos? pero él sigue de largo.

 

Terapeuta (le dice a Lidia): -Ud. se preocupó mucho en general por hacer las cosas bien, pero cuando le dicen que está bien, responde: -No, falta, hay otros que lo hacen mejor.

Esteban: -Y hay otro aspecto, que cuando yo la veía tan preocupada por hacerlo bien, perfecto, le decía: -No te mates tanto, no es necesario que te rompas tanto. Se pasaba demasiado tiempo trabajando en relación a lo que ella cobraba y le decía: -No importa aunque no sea el mejor... Claro que era una crítica mía, porque estaba criticando que ella se rompía demasiado.

Terapeuta: -Y no por Ud.

Esteban: -Puede ser...

Lidia: -Vos tenés que digitar cómo tengo que hacer. Un día soy la mejor diagnosticadora y otro día tengo el título de sirvienta, porque como ama de casa soy un desastre.

Esteban: -Es que podés ser la mejor diagnosticadora.

Lidia: -No me interesa ser la mejor, así como no soy la peor ama de casa ni mucho menos.

Esteban: -Yo creo que tenés que reconocer, me gustaría que reconozcas que de la misma manera que tenés dificultades para llegar tarde, que asumas que a lo mejor tengo razón en que no te gustan las tareas de la casa.

 

J. Puget - Acá no podemos dejar de pensar que apareció un lapsus, el de llegar tarde.

Tiene el mismo lugar que el humor de ella antes. Algo pasó para que aparezca un lapsus. Tiene que haber habido más trabajo terapéutico que impidió que sigan de largo, como si no pasara nada. Aflora el inconsciente a través del lapsus, la defensa se disminuyó y no sólo es importante por el contenido en sí; sino por el momento en que aparece, en que siguen con la mejor, con el reconocimiento de ella, aunque no sabemos qué le pasa a él.

 

Terapeuta: -Para lo que tiene dificultades Lidia es para llegar temprano, para llegar tarde no tiene dificultades. Ellos se ríen.

 

J. P. - A veces discuten sin saber bien lo que cada uno dice, ya que no es importante el contenido, sino que cada uno siga ubicado en lugares opuestos como único modo de vincularse. No es una oposición relativa a ser diferentes sino, si uno es blanco, el otro es negro. Que no es lo mismo que ser diferente como opuesto del otro.

 

Esteban: -Claro, yo cometí un acto fallido no sé porqué; pero de lo que estoy seguro es que Lidia tiene problemas con el tiempo. Llegando tarde evita inscribirse y deja de hacer lo que le gusta, como es por ejemplo dar clases.

Lidia: -Esteban tiene su versión y yo tengo la mía. Esteban hace conmigo un montón de cosas que no se anima con otra. Concretamente: muchas cosas que venían dirigidas a la madre, me las dice a mí.

 

J.P: Escuchen esto despues del "lapsus". Van a ver que es otro material. Que se abrió algo que hasta ahora no se había desplegado.

 

Lidia: -El otro día vos dijiste algo con respecto a  tu hermana  y a tu cuñado;  dijiste que todo lo que tu hermana no se anima con tu cuñado te lo dice a vos. Y entre nosotros es exactamente lo mismo, pero con respecto a tu madre. Tu hermana no te perdona una, y dice cosas con desdén que hasta a mí me molestan, porque Esteban es también mi cuñado; porque allí todos se llaman Esteban..

Terapeuta: -Quiénes son?

Esteban: -Mi cuñado, mi padre se llama Esteban, el suegro de mi hermana, mi sobrino y hasta mi íntimo amigo.

Lidia: -Cuando nació Julián me dijo: 'Te revelás.  No le vas a poner Esteban'

Terapeuta: -Creo que la pregunta que se hacen es qué lugar queda en esta familia para lo diferente. Cuánta pelea tiene que haber para introducir algo diferente, ni mejor ni peor, simplemente distinto. No tiene mucho lugar y en general es criticado.

Lidia: -Alguien me dijo una vez en una reunión familiar... en la familia de Uds. son todos Julian, y la verdad que hay muchos Julieta, Julia y Julian.

Esteban: -Lo concreto es que nosotros nos criticamos; y a Lidia si hay elogio, no le gusta; si hay crítica, no le gusta.

Lidia: -Yo quisiera que fueras más parejo.

Esteban: -Pero yo tengo razón. Si abrimos un cajón mío y un cajón tuyo,  te parece que el tuyo es ordenado?.  Aceptá que cuando te hago una crítica; no es para joderte, sino que tiene un brillo de realidad, no lo hago para mortificarte.

Lidia: -Yo no digo para mortificarme, pero no se porqué lo haces. Y reitero,  lo que vos no te animás a hacer con tu familia, lo hacés conmigo.

Esteban: -Yo tengo mis problemas pero admití los tuyos. Nosotros tenemos un modular con biblioteca. Lidia empezó a poner cosas ocupando todo el modular y es un despelote. A vos te parece que es para joderte? Es una imagen de la realidad que es un despelote.

Lidia: -No es un despelote, uno no puede vivir para ordenar.

Esteban: (a la analista) -Pero está o no está justificado lo que le digo? Me trata de estúpido, me trata de boludo.

Terapeuta: -Lo que es muy difícil de aceptar es que pueda haber otro orden. Por lo tanto a eso no hay otra manera de llamarlo que desorden. La pelea pasa además por la posesión de Julián, que no se llama Esteban pero su nombre deriva de las Julianas y Julias.  Fin de la sesión.

 

Síntesis

 

J. P:  Tenemos una sesión en la que hay un mecanismo de defensa, que es esa cuestión de que están habituados a criticarse. Esperaría que con el trabajo analítico se disuelva o se modifique, en la medida de que aparezcan otros contenidos. Se pudo observar que cuando apareció un material complejo, doloroso, complicado, aparecía de nuevo él con: '-Vos hiciste mal esto, vos hiciste mal lo otro...' y pasa de largo. La defensa es como un sostén en este momento del vínculo de pareja; que no es conveniente disolver hasta que no aparezcan otros contenidos o una riqueza mayor de la zona de encuentro.

En la familia de los Esteban ninguno tiene identidad, entonces él tiene que diferenciarse por  rasgos que no son pertinentes a la diferencia. Cuando todos son iguales, como cuando en las familias numerosas los padres dicen: -'los chicos' o 'las chicas',  y no se sabe de cuál se está hablando; la búsqueda de diferenciación inherente al sujeto humano se hace por rasgos muchas veces no pertinentes. Esteban a lo largo de la sesión intenta diferenciarse (igual que Lidia),  por rasgos que no son pertinentes a la diferencia sexual y al crecimiento de la zona de encuentro.

Es similar en las dos familias: en la de ella Julias, Julietas, etc., que pasó a Julián; eso es otro "lapsus"; no se dieron cuenta que Julián era lo mismo que si lo hubieran llamado Esteban. A esto lo descubren acá, lo que pasa es que ante los descubrimientos, no se percatan mucho. Creyeron que  rompían una tradición de la familia del padre; pero se quedaron con que ellos, la pareja matrimonial, no pudo encontrar un nombre para su hijo, que fuera el nombre de ellos, y no una repetición.

 

1º-Sin darse cuenta siguieron con lo mismo, que es una tradición de indiscriminación. Los Esteban y las Julias en las familias hablan de zonas narcisistas;  de indiscriminación y de búsquedas de discriminación por rasgos no pertinentes.

2º- No pudieron en base a eso, crear un lugar para el hijo de ellos distinto de las familias de origen.

 

Cuál de las dos familias es la predominante? puede ser la familia de Lidia; entonces  siguen esa tradición familiar, en vez de la familia de Esteban.  Este detalle puede ser esclarecedor respecto del primer comentario acerca de "cuántas cosas hacés con Julián..." en el que Julián representa un fuerte vínculo de dependencia y narcisismo con la familia de origen de ella,  evidenciando la impotencia de él de hacerse esposo. A Esteban le falta (recuerden las paradojas) un hombre que le entregue a su hija; y la capacidad de decir "no" efectivamente. Dice "no" que no sirven, no puede imponerse. No dice: '-Separate de tu papá, y yo te robo'. Por el  análisis a la luz de esta conceptualización, puede también presumirse como un déficit en la identidad masculina. O las dificultades en la identificación masculina en relación con Esteban. Es todos los Esteban; y esa ausencia de singularidad probablemente le ha generado la difícultad de robarle la hija a ese padre que no la entregó. Y no la entregó porque así como las Julias y Julietas,  Julián es hijo de la familia de origen de Lidia, y no el de la pareja que ambos constituyeron.

 

Este es un aspecto teórico fuerte, que tal cual no se podrá decir nunca. Para poder transformarlo en un acto terapéutico-interpretativo, habrá que encontrar hipótesis intermedias que vehiculicen ese conocimiento; pero a un nivel que no los estereotipe y no los lleve a una racionalización que después puede ser imposible de romper.

La conflictiva de las familias de origen no fue la línea más trabajada porque este material apareció después, gracias al trabajo terapéutico; a la solución que Lidia encontró del humor y el lapsus de él que quebró la solidez de los argumentos.

La otra línea es la de la búsqueda estéril de reconocimiento (estéril en este momento), porque lo hacen desde un lugar inadecuado; porque no tienen incorporada la idea, tolerada y bien vista "yoicamente"; o cargada eróticamente de que reconocerse uno al otro no es malo. No es denigrarse, no es humillante decirle al otro: '-Me gustás y estás bien'. Cuántas veces a través de cuestiones educativas culturales, elogiar a alguien se transforma en tener una posición de debilidad.  

A este material se lo podría analizar en cada sesión con la misma tranquilidad que tenemos acá; sin preocuparse demasiado por la crítica mutua y tratando de ver más cuestiones como estas del reconocimiento, de los modelos identificatorios  infantiles, de los sufrimientos por confusiones sobre Julianes y Estebanes; de la dificultad (como dijeron de entrada) de pasar de lo repetitivo a lo creativo, y dejar marca terapéutica que implique realmente un trabajo importante.

 

Mi impresión es que se trata de una pareja que tiene ganas de estar junta, pero que tienen el hábito del maltrato que es muy deteriorante. Hay mucho despliegue y al mismo tiempo aprovechan bien el análisis; si bien por momentos ponen al analista como aliado contra el otro, es posible el trabajo analítico. Han venido a trabajar y eso se nota porque siguen produciendo material, aunque con resistencias y dificultades.

El clima me parece ameno, son auténticos; hay crítica pero es un clima de trabajo. Junto con el maltrato hay  voluntad de averiguar qué les está pasando; no hay hostilidad hacia el análisis. El  malentendido sería que malentienden lo que es elogiarse, lo que es reconocerse. Esto ocurre probablemente por situaciones infantiles, de donde proviene la idea de que uno tiene que dominar al otro, y las ideologías de vida algo distintas.

El analista no se propondrá deshacer los malos entendidos sino en todo caso mostrarlos,  para que ellos hagan algo con eso.  Lacan dice " la comunicación humana es un malentendido" es una frase bastante inteligente, porque bien entenderse sería en este sentido una ilusión de comunicación simbiótica en que el uno es transparente y el otro sería transparente para uno. El malentenderse y el intentar aclarar estimula la comunicación. Pasó hace un rato entre nosotros, cuando me decian:  'Ud. dijo una cosa, yo decía otra, estuvimos ahí, etc...', eso ocurrió porque estábamos interesados en averiguar  más.El objetivo de un análisis  puede ser el instalar el malentendido estimulante, que se transforma en bien entendido y deshace los malos entendidos que son nada más que resistenciales u oposiciones innecesarias como esta de si vos pensas blanco, yo pienso negro, que no lleva a ningún lado.  

Siguiendo con la conceptualización actual, la autora dice: "la intersubjetividad deriva de la percepción conciente de que el ir siendo genera una alteración. Afectación, perturbación, desacomodamiento son términos que tienen algo que ver y son empleados por diferentes autores para dar cuenta de un efecto de alteridad"..."En mi idea de intersubjetividad, el no poder afirmar el 'yo hago' sino el 'hacemos' despoja al yo de una cualidad de completud....para mi es central el desacuerdo, desencuentro, descoloque" (1d)

 

J.P. La cuestión del malentendido sería otro eje. Hoy insistí más en la del reconocimiento.

Una última palabra: metodológicamente un analista, si abre una línea de trabajo la tiene que seguir un poco. No es que se tiene que proponer una sola, pero si pasa del reconocimiento al malentendido; del malentendido a los modelos identificatorios,  y vuelve para atrás y  para adelante, puede llegar a producir bastante confusión en el trabajo. Hay que trabajar un poquito más por el mismo camino; seguir una línea  hasta que aparece otra, y seguir con esa otra sin producir una especie de salpicado que confunde.

*Conferencia a cargo de la Dra Janine Puget - Cámara de Comercio de Comodoro Rivadavia- Chubut – Argentina  - 11 de Septiembre de 1993 –

Reelaboración de este texto con respecto de algunos criterios actuales vertidos en el trabajo ‘Crisis de la representacion’(1*) por la Lic Sonia Cesio

Referencias bibliográficas

(1*) 'Crisis de la Representación'-  J. Puget -Conferencia Anual en el Dpto de Parejas - A.A.P.P.G. - 6 de Junio de 2003 - (1d)

La desgrabación de este material la realizó Graciela Marta Marrufo

 

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