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“PSICOANALISIS DE PAREJA”

Janine Puget

Este trabajo fue dividido en tres partes para facilitar su lectura:

Parte 1º / Parte 3º

                                     Parte 2º                                      

Otro elemento: los mecanismos predominantes. Tengamos presente a la familia de origen y  qué otros personajes pueblan el vínculo. Un vínculo es como un escenario en el que hay dos protagonistas principales que son cada uno de los esposos. Pero al mismo tiempo esos esposos no son libres de todos sus modelos identificatorios que provienen del "afuera" de la pareja matrimonial. Entonces aparecen como personajes que pueden corresponder a las familias de origen, o a algunos amigos o a los hijos, o cualquiera que sea. Empiezan a ocupar lugar en el escenario porque son mencionados con bastante frecuencia y son disparadores de malestar. Actúan u ocupan el lugar como si se tratara de objetos extraños; los integrantes del vínculo se quieren deshacer de ellos, pero esos personajes vuelven y vuelven a aparecer permanentemente en la estructura.  Los detectamos en parejas que hablan siempre de algún otro.

Entonces, nos interesa reconocer a los personajes que están, ya que no están porque sí: nos ponen en contacto con esos modelos identificatorios que perturban la creación de la zona de encuentro propia de la pareja. Uno nunca se libera de ellos (no hay porqué liberarse), pero sí es necesario abandonar los aspectos no pertinentes a la construcción de una relación matrimonial.  Las personas  arrastramos en la vida algún aspecto de nuestra infancia, de nuestros modelos identificatorios o de nuestros propios padres; de cómo construyeron sus parejas matrimoniales, de lo que esperaban de nosotros (esos ideales que pusieron en los hijos) que impiden la creación de otro vínculo, donde  los dos integrantes de la pareja se pongan juntos a hacer una nueva cocina, una nueva receta a pesar de todo lo que tienen como bagaje. Por estas cuestiones, a veces se repite a  contrasentido, con malos entendidos, chocando modelos o recetas con ingredientes que no les sirve para hacer algo juntos. Lo pongo en términos culinarios porque son muy sencillos, la intención es transmitirles que no es cuestión de deshacerse de este bagaje, sino hacerles comprender que entre los dos se puede hacer algo diferente. Si se reconoce por demás la vida anterior de cada uno de los dos, es que algo no se mezcló, algo no se hizo junto. El trabajo de una pareja matrimonial, es crear una zona de encuentro a lo largo de toda la vida, no en un día y después ya está.  La pareja es algo trabajoso, difícil, donde hay una mezcla de fragilidad y estabilidad permanente; también de solidez, que debe ser construído día a día, por eso es difícil.

En la actualidad, la autora dice: "La ajenidad se constituye en el encuentro...Para habitar un espacio es necesario un hacer juntos en base a convenios ad hoc (algo asi como reglas para este juego), que se esfuman cuando el hacer deja de producir lugares y cualidades" (1b)

J. Puget - Otra paradoja es que el ámbito de la pareja  se convierte en el lugar ideal para olvidarse de construirlo. Uno siempre se sorprende al escuchar: 'cómo puede ser que si ayer estábamos bien, hoy estamos mal'. Como si el "ayer estábamos bien" fuera una especie de contrato contraído para siempre, para que no haya un futuro desconocido, un futuro diferente. En el proyecto de una pareja es importante que puedan comprender que no hay un adquirido para siempre. La pareja es una tarea ardua; cada encuentro es una micro recreación de lo que es la vida de la pareja. Cuando aparecen los reproches, éstos implican la no creación de un vínculo nuevo. Pertenecen al pasado, siempre se reprocha a alguien que no hizo ayer lo que debiera haber hecho. Remiten siempre a aquel pasado no modificado, imaginando que no va a ser arreglado, porque quién va a arreglar lo que no hizo ayer, es absolutamente imposible.

Muchas veces las parejas, a través del reproche encubren un monólogo narcisista, que alude a una detención en el tiempo y espacio. Es un monólogo en el que uno se
autoafirma en la maldad del otro. Por lo tanto, cada vez que aparece un funcionamiento a nivel reproche predominante, estaré dándome cuenta de que acá pasa algo a nivel no-paso del tiempo, a nivel detención de la marcha de lo que es la creación de un vínculo, y un retraimiento narcisista de quien lo emite. El reproche tiene otro inconveniente: mete culpa en el otro, con lo que significa: despreciarlo, desvalorizar sus ideas, decirle que lo que pensó no lo pensó. Es muy habitual en las parejas en que uno dice al otro:  "No, no es así porque yo lo pensé diferente..." Tiene que ver con ataques a la autoestima del otro, y con instilar algún tipo de veneno del cual es muy difícil deshacerse.

Veremos en el material cuál de estas cosas van a predominar. Se llega al material sin hipótesis previas de buscar algo en especial; aunque hay una mirada ingenua, despojándose momentáneamente de la teoría y tratando de escuchar. No es un escuchar banal, es un escuchar desde un lugar especial; no es lo mismo escuchar a dos personas charlando en un supermercado, acerca del precio de las cosas, que en un consultorio. Muchas veces dentro de los medios Psi se dice: "no, yo escucho cualquier cosa...", y no es verdad, nunca se escucha cualquier cosa, siempre se escucha con un propósito.

Material Clínico

Esta es una sesión que no sabemos si es de comienzo, si es una primera entrevista. Advertimos que es una sesión en un momento determinado del tratamiento porque siguen con lo que venían hablando antes e incorporan al analista en eso. Hablan de inscripción, que da trabajo inscribirse en una tarea. Como lo oigo a nivel de la sesión, pienso que en este momento (o siempre, no sé) les cuesta inscribirse en una tarea. Les cuesta hacer algo, entrar a la sesión e inscribir; dejar alguna marca de esa sesión. Y hablan de burocracia, no para trabajar sino solamente para inscribirse. Burocracia es un término que tiene que ver con repetición. Atribuyo algunos significados en base a la teoría citada. Esta gente está diciendo que por algo hoy les va a costar inscribirse, que esta sesión es un desafío. Están de acuerdo los dos y los dos conjugan "Sí, la verdad es que es muy trabajoso"

Diálogo de la pareja

Lidia: No lo dejé para último momento, no pude la semana pasada y yo lo daba por perdido.

Esteban: Estás segura que no tenías una hora para ir?

Lidia: En la única  hora que tenía, hubiera tenido tiempo de ir con Julián.

Esteban: Y cuántas cosas hacés con Julián?

Lidia: Además, fui a la mañana, fui y vine, fui y vine.

Esteban: Indudablemente, este es un tema irritativo para vos... y yo podría no haberlo tratado... pero aceptá, que vos podrías decir:  "Tenés razón podría haber ido antes...Es probable que yo debiera dejar pasar esto"

J. Puget: En la llegada, los dos están como aparentemente de acuerdo. El inscribirse, lo tomé como inscribir algo que pudiera traer alguna modificación para el funcionamiento vincular. Ante lo cual inmediatamente Esteban dice cuál es el problema: el reproche inmediato en el que la desvaloriza, le dice que ella siempre llega tarde, que no hace bien las cosas. Lidia se pliega a esa crítica, al reproche. Se  defendiende diciendo que "hubiera ido, que llegó, pero que no llegó, que...". No importa tanto el detalle de lo que dice, pero sí que se deja invadir por ese reproche; y él establece una alianza con el analista al que le cuenta "qué mal se porta esta chica", o sea que se propone una estructura  en la que hay dos contra uno. Se trata de una situación que es de un funcionamiento paradojal: el despreciar al otro. Quien es él para decir cómo tiene que hacer ella su inscripción. Esteban dice que sabe como Lidia debiera haber hecho su inscripción (que es para ella, no para él). O sea que desde lo formal, uno diría: porqué se preocupa tanto si el problema de la inscricpión es de ella.

Vienen hablando de último momento.El dijo: Vos fuiste el último día... después le dice: forma parte del hecho de dejar todo para último momento. Ella dice: No, no lo dejé todo para último momento, no pude ir... la única hora, que tenía hubiera tenido tiempo de ir con Julián. En pocas líneas dijo uno, dos, tres: único, único momento, último momento, única situación. Cuando me dicen eso, pienso que me encuentro: por un lado, con un cierto sentimiento de urgencia, y que me están diciendo hay algo más allá, que es grave, que es el último momento, o sea, última oportunidad, etc.; pero al mismo tiempo proponen como solución, una única solución. Como que no estarían en condiciones de pensar "una solución nunca es única, hay más, hay siempre más de una". Cuando proponen que hay una única, único momento, única solución, también me percato de que acá están hablando de funcionamientos muy primarios donde hay una única solución. Esto indica una traba en el aparato de pensar y de una situación de urgencia.

 Si hay una situación de urgencia clínica, primero terapia intensiva y después se verán otros detalles. Esteban propone que la solución  es la de él; y Lidia parece como someterse de alguna manera, masoquísticamente; explica y sobre-explica: "y yo fui, pero hubiera ido con Julián, pero no podía ir con Julián". Explica mucho, como que se deja descolocar en este tramo de la sesión. Parece que se deja descolocar con tal de que haya una buena versión, una buena solución, 'aunque no sea mía, me pliego a la de él'. Esteban se transforma en un ideal porque propone una solución, aunque esa solución la jorobe a ella, sea una lesión para su autoestima, no importa; la cuestión es que hay una y que él la provee. Entonces, en el análisis de pareja no sería sólo una conducta masoquista como recién dije, la de Lidia, de plegarse a las criticas de él; sino que se adhiere porque existe una solución, no importa quién la provea. Alguien tiene una solución y es la única. Muchas veces, el hecho de que uno de los dos proponga algo, aunque parezca estar revestido de certeza, al decir única solución, es que está seguro de algo. Con tal de recuperar ese nivel de certeza se acepta, aunque sea en perjuicio de uno, a quien provea esa solución. Se crea una dependencia particular con quien es capaz de aportar certeza y solución.

Hay que tomar contacto respecto de que el vínculo es un lugar de incertezas permanente. Muchas veces nos encontramos con la adopción de certezas o la búsqueda de las mismas aunque no existen; pero se construyen con tal de evitar el nivel de mayor angustia de un vínculo, que es toparse con las incertezas.

Respecto de esta temática, ahora se describe al Principio de Incertidumbre, que se inscribe en la lógica de la complejidad. Se consideran sus manifestaciones la inquietud y la perplejidad. "La inquietud designa un estado de malestar indefinido e intraducible en palabras que probablemente tiene dos componentes: el uno pulsional y el otro concerniente a la ajenidad propia y del otro que hace el vínculo...a la perplejidad la ubico en el registro propio de la complejidad y en consecuencia imposibilita disponer de un pensar instrumental mínimo, lo que traba cualquier acción que incluya una decisión" (1c)

J. Puget- Entre los dos están viendo cómo construir algo que evite esta cuestión de la certeza, que incluya la delegación de la inseguridad, de la dificultad e imposibilidades. Por supuesto, con sometimientos, por ejemplo la alianza de él con la terapeuta. Todavía no estoy tan segura de que lo importante sería mostrarle a ella el sometimiento; primero hay que hacerles notar que entre los dos crean una situación en que hay una única solución. El matiz (es bastante importante) conviene señalarlo en función del material.Un analista individual no acostumbrado a trabajar con vínculo, instalaría a Lidia en una persona sometida masoquista; y a él en un  tirano insoportable (digo tirano insoportable, por decir algo). Se equivocaría  porque (aunque a lo mejor pueda ser cierto) a lo largo del tratamiento, se advierte siempre la misma organización. Es más importante en un tratamiento de pareja, ver qué hacen entre los dos; para qué les sirve, porqué los dos toman lo de único momento y única solución. Podría ser que ella tuviera un delirio con él supongamos, de que  siempre la está atacando; ya que este señor le dice: 'pero mirá... porque no... pensá esto... Entonces vendría a sesión y diría 'bueno, otra vez más me dijo que  yo hago todo mal'. Siendo un analista individual, me costaría mucho afirmar que ella se ubica en tal lugar por tal y cual cosa; porque mi temor es que salga de sesión y actúe, y le diga al marido: 'mi analista dice que...'

Supongamos que cada vez que se le hablara, ella se sintiera reprochada aunque el analista empleara su mejor tono, la mejor interpretación, lo más suave, todo bien, y ella dijera 'siempre me está criticando'. Uno diría: algo le pasa, ni bien le hablo un poco, se ubica en criticada. En ese caso, me preguntaría qué le pasa a nivel del  narcisismo. Porqué está tan pendiente de que yo la apruebe, de que yo la acepte,  porqué tiene tan disminuida su autoestima. Rumbearía desde la autoestima, porqué tiene tanta facilidad para interpretaciones autoreferenciales, porqué tiene tanta subjetividad en relación con lo que digo y me olvidaría del marido, capaz. Pero justamente, si está en análisis de pareja no me puedo olvidar del marido. Si tuviera a Lidia en análisis individual, es probable que me dirigiera a otros aspectos de su funcionamiento mental. Si habla permanentemente del marido y de otras situaciones en las que adopta una conducta en que acepta ser reprochada y criticada; y además todo lo que digo lo transforma en crítica, en algún momento me empezaré a preocupar por cómo  funciona ella, más allá de las personas que la rodean: el marido, el analista, los amigos, el empleador. Entonces ahí me preocuparé por una condición esencial de esta señora que es sobre su debilidad "yoica" y su dificultad de contacto con el mundo.

Si viene una pareja a analizarse, para mí es análisis de pareja, despues veré como está constituída; cómo es esa zona de encuentro, si está en estado muy embrionario o muy primario, si se puede desarrollar más. Pensando en este material, sabemos que es una pareja y que evidentemente no es su primer sesión. Entonces ya conocen las reglas del juego, usan el encuadre como está o hablan entre ellos o me toman (analista)como uno de los participantes de la escena fantasmática. En este escenario a veces me excluyen o a veces me obligan a jugar un rol que no me toca. Todo esto es como funcionan ellos. Se trata de un análisis de pareja. Lo mismo para análisis de familia?. Sí, cuando la demanda de análisis la hace la familia. Hay un contrato previo y  una indicación. Les hablé de fracasos pero de otro tipo, es porque yo creo que con esto voy a hacer más, voy a analizar más psicoanalíticamente hablando, voy a entender al inconciente vincular de la pareja, que no puedo abordar si los tengo separados. La noción de paciente es una mala traslación del modelo médico. La palabra paciente viene de la función  médica. A los médicos nos han enseñado que el paciente es uno solo. Freud era médico y la terapia era de uno solo. Al ensanchar la conceptualización teórica, el paciente es  tanto en pareja, como en familia, como el individuo. No es que yo traigo la realidad, traigo el paciente que me parece que es

Otro componente de este material es el reproche de Esteban respecto de con quién está. Le dice que está mucho con Julián, que cuántas cosas hace con Julián. Mencioné antes que me interesaba la aparición de los personajes que pueblan el vínculo y que de alguna manera me dan un abordaje a los funcionamientos narcisistas (aunque no sólo)  pero sí a esos funcionamientos de cada uno de los miembros de la pareja, que no se disolvieron para crear el espacio pareja. Esteban dice ahí que siente que ella está en otro lado, y que hace cosas con un otro que se llama Julián, pero Julián debe ser representante de algún otro personaje. Lidia se deja reprochar que llegó tarde porque mientras tanto ella tiene su cabeza ocupada con un Julián. Ellos están hablando de un malestar vincular  de otro nivel, que serían los vínculos primarios que no deshicieron y que les impide estar juntos. Escuchamos a Esteban que dice: 'Vos hacés muchas cosas con Julián...' ante lo cual Lidia contesta: 'No lo puedo llevar a todos lados'. Parece que es una advertencia terapéutica sutil, el poder reparar que hay otro nivel en el que ella está ocupada y que él se siente solo, aunque no lo diga asi. Desplazado sobre Julián (hijo), habrá que ver a qué otro personaje representa. 

Tenemos: la situación de urgencia; la dificultad de crear un espacio común en relación con esto; la búsqueda de certeza; los conceptos de único y último momento;  y una pequeña zona de Julián que nos acercaría al funcionamiento narcisista.

Continuamos con el material

Lidia: -No lo dejé para último momento, no pude la semana pasada y ya lo daba por perdido.

Esteban: -Estás segura que no tenías una hora para ir ?

Lidia: -La única hora que tenía, hubiera tenido tiempo con Julián.

Esteban: -Y,  cuántas cosas hacés con Julián?....

Lidia: -Además, fui a la mañana. Fui y vine, fui y vine...

Esteban: - Indudablemente, este es un tema irritativo para vos..., y yo podría no haberlo tratado, pero aceptá que vos podrías decir: tenés razón podría haber ido antes... Es probable que yo debiera dejar pasar esto.

Lidia: -Mirá, el año pasado hice los trámites para otro colegio; a cuatro o cinco colegios fui. Fui tres veces a un lugar, dos veces a otro...

Esteban: -Si vas el último día sabés que después llegás tarde...

Lidia: -Pensé que ya habían cerrado y yo la semana pasada tuve una semana de locos, no es tan fácil!

Esteban: -Está bien... eso simplemente lo señalo.

Lidia: -El hecho de que deje para último momento algunas cosas no quiere decir que no haga, y vos siempre finalizás: "Ay, porque tiene un certificado de la Facultad que  reclamó 80 veces"...y no me lo entregaron despues de reclamarlo,  pero ahora me da bronca, y hay otro que me lo deben desde noviembre del año pasado, no es que yo me deje estar...

Esteban: -Está bien, está bien, con el conocimiento de como son las cosas, si vos te presentás el último día, sabiendo la cantidad de cosas que te piden, si vas el último día, quedás  afuera casi con seguridad.

Lidia: No quedé afuera de la inscripción.

Esteban: De casualidad...

Lidia: De casualidad, no. Fui el último día pero era hábil, se confundieron ellos, no era culpa mía.

Esteban: Lo que vos llevaste no estaba todo certificado, o sea que vos creés que no llegaste sobre la hora. El hecho de que a vos no te moleste, que te parezca normal, es otra cosa, pero es reiterado.

J. Puget- Estamos con la repetición de la repetición de la cual no pueden salir, deben haber oido  el siguiente ritmo, Lidia dice: ir y venir. En relación con Julián me parece que se dieron cuenta que ella pasó de largo. Esteban le dice (porque los demás reproches ella los contesta) y cuántas cosas hacés con Julián. Ella (no oye) y  dice:  además fui hoy a la mañana. Fui y vine, fui y vine... Es importante porque podría no  contestar a ninguna, pero a todas las demás contesta, pero menos a esta. Parece que es un quiebre en la secuencia, a nivel de asociación libre y posibilidad de indagar al inconsciente. Lidia se defiende contestando que viene y va, y recae sobre sus pies un poquito más adelante. Sobre sus pies quiere decir defensivamente. El analista frente a un material así,  se empieza a sentir invadido de que hay repetición, hay reproche, de que no consigue otra cosa que estos lugares fijos. Fue tomado como partícipe de esta situación:  él quiere que vea qué mal se porta ella; ella se defiende y  también ataca: le dice que siempre generaliza. Da la impresión de que por alguna razón, Lidia se deja ubicar en ese lugar de la inservible, de la que hace todo mal. Recuerden que la sesión empezó diciendo que iba a ser trabajoso dejar una marca. A esta altura pienso que la marca es la interpretación y que de entrada avisaron: 'miren ahora abrimos el escenario,  nos ponemos en escena y empezamos con la repetición, y último momento, generalización, etc'. Y le avisaron al analista que tiene que ingeniarse para poder entrar.

Dentro de lo que son los reproches que Esteban suministra,  dice que ella debería haber hecho como dice él. De alguna manera se sigue proponiendo como modelo y diciendo que es la única forma; su propuesta es de  un modelo de pareja tipo "mellices" en el que Lidia tendría que ser el doble de lo que es él, y si a él le parece habría que hacer así o asá. Ella tampoco se percata, se ve que es un modelo compartido porque no le dice: bueno, cada uno tiene su estilo... sino que lo oye y lo deja pasar. Es el modelo "mellices" referido a que el día en el que estén bien seguros van a hacer todo igual. Esto parece ser imperante. La analista dice: 'creo que acá hay algo que se reitera. Quizá con algunos cambios pero es una repetición exacta. Este esquema del tiempo, del manejo diferente del tiempo que uds. tienen, es un tema que se repite mucho en diferentes situaciones'.

Terapeuta: Ud (le habla a Esteban) es más puntilloso; para un concurso así hubiera preparado todo con anticipación, no le hubiera faltado un papelito.

Esteban: Por lo menos hubiera intentado que no me faltase.

Terapeuta: Todo lo que ud agrega es:  'sos diferente a mí, lo hacés diferente a como habría que hacerlo' pero además le está pidiendo que le acepte que tiene razón. 

Esteban: Esa es la parte que me gustaría que dijera: 'Sí, realmente tenés razón' que me dijera 'pucha! yo podría evitarme tener que salir corriendo'... Claro,  eso seria una cuestión de voluntad  y voluntad sóla no alcanza. De acuerdo... este es un punto débil mío.

J. P - Esteban no sabe qué hacer con la analista, porque la analista se metió ahí con un acto interpretativo y le está molestando. El no tiene ganas de escucharla. Es como si dijera 'yo no tengo ganas en este momento de pensar ni de cambiar...  y esto?... ahora no sé qué hacer con eso, voy a ver cómo me lo saco de encima'

Terapeuta: Además quiere que el punto fuerte de Lidia sea ud. Si ella reconoce que tiene razón, ud continúa en el lugar del que sabe. El punto fuerte sería que quiere que lo tome como referencia.

J. P - Quiero decirles como escucho esto. Hay otra hipótesis fuerte que tiene que ver con la necesidad de cualquier sujeto humano de sentirse reconocido por un otro para "ser".  Nuestra autoestima tendría un punto de fragilidad por la necesidad insaciable de ser reconocido en algún aspecto de nuestro ser. O en reconocernos que existimos o en reconocer algunas de las cualidades que consideramos valiosas en ese momento. La autoestima modifica algunas hipótesis psicoanalíticas. No es algo adquirido desde chico, ya que nuestros padres nos  dieron seguridad en los modelos identificatorios. Se trata de algo evanescente, algo que si tuvimos alguna base sólida de amor y cariño, es mejor que si no la tuvimos; pero no es definitorio de nuestro futuro. Todos los días en todo vínculo, necesitamos que alguien nos diga que servimos.

Por ejemplo, el hecho que me inviten  a mí me resulta un reconocimiento. Puedo vivir sin él pero no puedo vivir sin ninguno, sinó mis ideas no sirven para nada si no las puedo confrontar. En la pareja esto tiene un lugar preponderante, porque pareciera que uno cree que cuando arma una pareja matrimonial, adquiere un reconocedor privilegiado para siempre y el otro es dotado de la exigencia de ser reconocedor. Anécdotas diarias de la vida en pareja: 'fui a la peluquería y mi marido no lo ve; sabía que yo tenía que hacer tal cosa, llega y no me pregunta'. Uno diría para  qué quiero que me pregunte si yo lo hice. En todo caso le podría decir, pero no que me pregunte. Uno espera que le pregunte porque eso implica que me reconoce como trabajo.

*Conferencia a cargo de la Dra Janine Puget - Cámara de Comercio de Comodoro Rivadavia- Chubut – Argentina  - 11 de Septiembre de 1993 –

Reelaboración de este texto con respecto de algunos criterios actuales vertidos en el trabajo ‘Crisis de la representacion’(1*) por la Lic Sonia Cesio

 

Referencias bibliográficas

(1*) 'Crisis de la Representación'-  J. Puget -Conferencia Anual en el Dpto de Parejas - A.A.P.P.G - 6 de Junio de 2003 - (1b-1c)

La desgrabación de este material la realizó Graciela Marta Marrufo                           

                          Continua en la parte 3º  

                            

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