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LO ULTIMO: EL PSICOLOGO ONLINE* Recibido el 10 de setiembre de 2003
La terapia psicológica por internet, a través del chat o del mail, cobró fuerza en la Argentina durante los últimos tiempos y promete expandirse, a pesar de las encendidas polémicas que genera entre psicólogos y psiquiatras. Los detractores del sistema consideran que se trata de una modalidad terapéutica “poco seria” que elimina el contacto cara a cara y la posibilidad de incorporar los gestos y las reacciones espontáneas en el análisis del profesional sobre el paciente. Quienes impulsan este tipo de sesiones virtuales sostienen, en cambio, que internet es un “modo de comunicación novedoso” y una herramienta más, que puede “sacar de apuros” y asistir de manera inmediata a una persona en problemas. Hay un punto no obstante, sobre el que los expertos discrepan: por más tiempos modernos que se vivan, analizarse a través de la red de redes sin antes haberse visto los rostros al menos un par de veces es lisa y llanamente “una chantada”. Sara Zusman de Arbiser, de la Asociación Psicoanalítica Argentina, hizo sesiones de terapia por internet luego de recibir al paciente en el consultorio y destaca que uno de ellos le ha llegado a revelar por chat “cosas que cara a cara no se había animado a decir nunca”. "Haciendo sesión por internet se pierden los gestos pero cuando no hay otra alternativa es un recurso más para que no se pierda el diálogo" sostuvo, y contó que atendió por chat a una embarazada que debía hacer reposo y a un joven de 18 años que consiguió trabajo en Estados Unidos y no quiso dejar la terapia. "El consultorio es lo mejor -admite-, pero internet no es para desperdiciar tampoco. Yo no digo que sea la panacea, pero en algunos aspectos puede ser una posibilidad; es lo que se tiene y hay que usarlo, y se pueden descubrir facetas muy interesantes en el análisis". Freud mismo recordó, analizaba a sus discípulos a través de cartas. "Entonces -se preguntó- por qué no usar esta vía que nos brinda la tecnología, que nos da una interacción más dinámica y un diálogo más fluido que la carta". Desde el lugar de quienes miran con desconfianza a la terapia virtual, Silvia Dibiasi, de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires, concedió: “El chat o el mail sólo sirven como consulta o ante una situación puntual pero no para hacer una terapia continuada; eso es directamente poco profesional y hasta una falta de ética grave”. Según la psicóloga, el principal problema actualmente es que “cualquiera que tenga ganas y programas ofrece este tipo de servicios sin que la persona que está del otro lado tenga garantías”. “Lo más grave de todo es que el ejercicio legal de la psicología no está regulado ni organizado en nuestro país y como no hay legislación se corre el riesgo de encontrarse con cualquier persona que asegura tener matrícula y no la tiene”, alertó la profesional. En sintonía con Dibiasi, Gustavo Morazzo, miembro de la Asociación Empática Argentina, teme que la terapia virtual se propague en perjuicio de pacientes que buscan ayuda en momentos de desconsuelo y que corren riesgo de ser engañados por oportunistas que simulan ser psicólogos. Expresó su preocupación por la aparición “a través de diversos medios periodísticos, de terapeutas que hablan de las bondades de sesiones vía internet con el argumento de la falta de tiempo”. “La palabra virtual, es decir de existencia aparente y no real, lo dice todo. En todo encuentro tiene que estar presente el cuerpo del paciente, ya que el cuerpo es el sostén de la palabra”, explicó Morazzo. Graciela Maltagliati, miembro de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA), no cree que internet sea el fantasma negro del que hay que protegerse, sino más bien un “buen instrumento del que valerse cuando la necesidad lo requiere”. También tiene algún paciente que debió partir a España por cuestiones laborales y aclara que sólo acepta esta forma de sesión “cuando la distancia impide que el paciente se acerque al consultorio”. Jorge Garaventa, un psicólogo moderador de un foro electrónico denominado Etica y Psicología, contó que hace varios años incorporó el mail a su práctica “no sólo con los pacientes a distancia, de Italia, España, EE.UU. y el interior del país, sino como herramienta auxiliar con la mayoría de los pacientes de consultorio”. “Internet vino a revolucionar de raíz las comunicaciones y en ese sentido es un vehículo útil, moderno y efectivo que no puede desdeñarse. Constituye en definitiva una amalgama de todos los elementos de comunicación existentes hasta el momento”, expresó. Según Garaventa, se puede lograr un “ida y vuelta más similar a la terapia clásica: el paciente produce material y el terapeuta en algún momento puntualiza, interpreta, recorta o interroga”. “Cuando se abandonen definitivamente los prejuicios –evaluó– se dinamizará notoriamente su uso”. Un recurso para cuando no hay otras alternativas A Alejandra Bonffantino no le causaba mucha gracia seguir sus sesiones de psicoanálisis a través de internet, pero un imprevisto viaje a Colombia no le dejó otra alternativa para no perder el vínculo con su analista. “La verdad es que la experiencia no me resulta del todo atractiva si se la compara con una sesión normal” pero “me ayuda a pensar que cuando la necesito mi analista está del otro lado del chat”, contó Bonffantino. “Yo había empezado la terapia el año pasado y después me tuve que ir a Colombia dos meses y me resultó bastante difícil estar sin análisis”, recordó. “Por eso ahora, que estoy viviendo en Córdoba, optamos con mi analista por esta opción. Ella recién ahora se está poniendo con lo de internet”, acotó la joven. Alejandra aclara que prefiere ir a ver a su psicóloga al consultorio. “Cuando puedo me escapo para Buenos Aires, pero reconozco que la terapia on line me ayuda muchísimo estando lejos. Prefiero chatear con mi analista que romper el contacto por completo”, subrayó. “Con respecto al pago, como voy seguido para Buenos Aires, le pago cuando viajo igual que si hubiera ido a su consultorio y, en caso de que estuviera más lejos, mediante depósito a su cuenta”, precisó. Para Débora Davini, de 55 años,
en cambio, la experiencia de someterse a una terapia virtual resultó
frustrante. “Yo tenía una depresión muy grande porque mi única
hija se había ido a vivir a otro país y me quedé sola; entonces una
psiquiatra me derivó a una psicóloga que me atendió durante tres meses
y un buen día me dijo que tenía que ir a trabajar a los Estados Unidos”,
rememora Davini. “Antes de irse me hizo la propuesta de seguir
la terapia por internet con la misma modalidad de pago”, acotó.
Débora se acuerda que empezó a hacerlo una vez por semana y que llegó
un momento en que no pudo más y la dejó. “No la pude seguir; no
tiene nada que ver con lo que habíamos empezado personalmente. Es estar
frente a un teclado, a una maquinita, y que te hable una voz extraña
si optás por hacerlo con micrófono. No me gustó nada”, concluyó.
Entre la ayuda seria con sólo hacer click y la trampa de algunos oportunistas Con sólo pulsar un botón desde una computadora personal, aunque asumiendo riesgos, un paciente en busca de ayuda terapéutica puede recorrer una amplia gama de sitios de internet que ofrecen este tipo de servicios a precios para nada inaccesibles. El tiempo dirá más tarde si el profesional que hay detrás de cada uno de estos portales es idóneo o si se trata de un clásico oportunista que pretende hacer dinero fácil a costa de ingenuos. "www.psicoayudaonline.com" es una de las primeras web con que el internauta se topa si introduce las palabras "terapia virtual" en cualquier buscador de Argentina. Emilce Faur, que asegura en su página de inicio ser egresada en psicología de la Universidad de Buenos Aires, ofrece ayudar a sus pacientes virtuales a “encontrar posibles soluciones a sus problemas, conflictos, dificultades” en sesiones de 20 pesos cada una. La primera consulta es a través del correo electrónico, en forma gratuita, y allí se acordará si la terapia será vía e-mail, chat de ICQ o messenger de Hotmail. En ese caso –aclaró–, se abonan tres consultas por adelantado en una forma de pago a convenir vía email. Faur precisó que los no residentes en Argentina deben afrontar un costo de 10 dólares por sesión. “La idea de este sitio es ofrecer un lugar de consulta y terapia focalizada on line para aquellas personas que, por diversos motivos, no puedan acceder a una consulta en consultorio, o les resulte más sencillo realizarla por este medio”, explicó la psicóloga. “Mucha gente cree que si la comunicación es on line deja de ser real y la considera poco seria, poco comprometida por parte del terapeuta, a diferencia de lo que suponen ocurriría en un consultorio”, explica la profesional en su sitio web. Pero en la terapia on line –rebate Faur– “el terapeuta se toma su tiempo para pensar y darle un cauce a cada tratamiento o colaborar en cada consulta” y “el terapeuta es una persona real que está frente a otro monitor y que pone su cuerpo, su empatía”. “Sin lugar a dudas es un modo de comunicación novedoso y, en algunos aspectos, diferente. Ni mejor ni peor, tan sólo distinto”, agrega. "www.consultealpsicologo.com" también ofrece una primera consulta gratuita vía email para acordar los términos del tratamiento, que continuará luego a través del chat de ICQ o el messenger de Hotmail también a un costo de 20 pesos por sesión. La forma de pago, aclaran sus promotores -que esta vez no se identifican- es por transferencia o depósito en una cuenta bancaria. Los servicios que ofrece Consulte al psicólogo.com son psicología on line, consultas, psicoanálisis, psicoterapia individual, psicodiagnósticos para niños, adolescentes o adultos u orientación vocacional y laboral. Navegando por la red de redes
también se encuentra el portal “www.enigmapsi.com.ar”, otra
propuesta de terapia on line cuya responsable se identifica como licenciada
Sonia Cesio. “Se trata de una experiencia que resulta posible
a través de la comunicación en tiempo real entre un psicólogo experimentado
y una persona dispuesta a acceder a ella, en función de la búsqueda
de alivio a sus padecimientos”, explicó. Los miembros de “EnigmaPsi”
se promocionan como integrantes de “un sitio reconocido respecto
de la seriedad profesional”, que “resguarda la intimidad”
y como profesionales de “experiencia y formación académica acreditada”.
* Publicado en el Diario El Ciudadano y la Región - Rosario - Pcia. de Santa Fe - República Argentina
E-mail: info@enigmapsi.com.ar
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2002-2008 Editor Responsable: Lic Sonia Cesio ISSN 1853-1849 |