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LAS ESCENAS TEMIDAS
EN EL TRABAJO
Recibido el 4 de abril de 2010
Las escenas temidas son aquellas situaciones que dan cuenta
del punto vulnerable del sujeto. Allí se encuentra el campo favorecedor
de la producción de conflictos, ya que por diversas situaciones de la
vida, previas a ese momento, está esa marca
en la personalidad. Estas escenas remiten a alguna otra de connotación
infantil: esto es, que implican una debilidad para la persona, es algo
que duele (o dolió) y se mantiene separado de la conciencia. Cuando
esa zona se impacta en el trabajo, aparece la imposibilidad de resolver
ese tema, de manera aumentada, ya que se incrementó con el paso del
tiempo.
Algunas escenas:
1. Que se noten ciertos temores (son miedos básicos que ‘salen’
en la interacción con otros)
2. Tener un exagerado sentido de perfección (y no poder tolerar
cuando esto no ocurre así)
3. Tener la disposición a la identificación con el más débil
y no poder ser objetivo/a cuando se plantea esta situación
4. No obtener el reconocimiento adecuado a mi desempeño y tomarlo
como una afrenta personal.
5. Ser muy tolerante, tanto que dificulta poner las cosas en su lugar en el momento adecuado.
6. Temor a no ver el conflicto objetivamente. Dificultad para diferenciar
entre lo que ocurren en la realidad
y diferenciarlo de las propias fantasías..
7. Hacer alianzas injustificadas; inclinarse a estar con personas conflictivas
en el trabajo, y quedarse pegado a ellas.
8. Dificultad para tolerar los cambios y para comprender un nuevo proceso que se está gestando (puede ser inherente a las jerarquías superiores; o la aparición de angustia ante las propuestas confusas)
9. Temor excesivo
a la competencia; dificultad
de instrumentarla como un elemento de trabajo, dejando de lado la propia
capacidad de competir.
10. Las conductas autoritarias y el efecto producido, tanto
entre los compañeros, como en el área personal.
11. Las conductas rígidas e ideas previas muy valoradas respecto de la forma de trabajar, progresar, tener ambiciones, ganar dinero (tanto en el ámbito personal como el del los otros).
12. La imposibilidad de resolver los conflictos adecuadamente,
y no poder separar el trabajo de lo personal.
13. Dificultad para enfrentar los problemas con los colegas en cuanto a las diferencias de forma de pensar, de desplegar el trabajo, del tipo de vida, etc
14. Lo transgeneracional, relativo a mitos y prejuicios.
LA RESONANCIA
El eje de pasaje
a las Escenas Temidas es el
concepto de RESONANCIA. Primero aparece la sensacion de ‘haber
sido tocado’ por algun tema particular (donde uno se encuentra
vulnerable); luego el efecto se ‘multiplica’ y resuena con
una intensidad molesta en la persona (se extiende del ámbito laboral
al individual). El conjunto de resonancias genera conflictos de dificil
abordaje, ya que esas ideas que circulan se interrelacionan con las
múltiples subjetividades de los distintos integrantes del equipo.
Para descubrirla es necesario el privilegiar lo verbal (el
pensamiento) sobre lo
corporal; tener en cuenta las ‘señales’ de malestar
en cuanto aparecen (ya que se trata de percepciones); reconocer las
similitudes y diferencias (hacer una autoobservacion y una observación
del conjunto) y prestar atención al atravesamiento de poder.
Una idea, una intención que es parte de la objetivación de
una persona, da cuenta de la circulación de esas subjetividades conectadas
entre sí.
Este fenómeno se entiende desde la compleja problemática de
la multiplicidad, que existe siempre desde el principio (es una idea
que se multiplica).
La resonancia tiene una significación sonora, pero no alude
solamente a lo auditivo, sino que lo tomamos desde el aporte simbólico
(que remite a sensaciones y significados) y se enlaza al universo personal.
Cuando en un grupo (laboral es este caso) hay una significación
que ‘resuena’ da cuenta de una percepción tanto de un fenómeno
personal o interpersonal.
Las sensaciones de
miedo, perfección, orden, injusticia, inferioridad entre otras;
generalmente tienen que ver con el universo individual y la puesta
en juego de alguna escena temida en función de un aspecto vulnerable
de esa naturaleza.
Las alianzas, los conflictos, las exigencias, la flexibilidad o rigidez, el autoritarismo, la solidaridad y el aislamiento tienen que ver con las conductas grupales y un portavoz que emerge del mismo. Ese portavoz es aquel sobre quien recae alguna problemática grupal porque en esa persona hay un campo favorecido por algún trauma anterior de esta cualidad. La importancia del conocimiento sobre estos fenómenos conductuales,
es la posibilidad de pensarlos e instaurar defensas útiles: tanto para
prevenir alguna situacion futura, como para tomar otro rumbo cuando
se instala en un equipo de trabajo y recae sobre algún integrante quien
devela una cierta incompatibilidad.
Bibliografía:
‘Las escenas temidas del coordinador de grupo’ - Hernan Kesselman; Eduardo Pavlovsky; Luis Frydlewsky – Ed Galerna – 1970
‘La multiplicación dramática: un camino hacia la psicoterapia profunda’ - Hernán Kesselman, Eduardo Pavlovsky y Luis Fridlewsky Publicado en Revista "Clínica y Análisis Grupal" Nº 9 Madrid. Marzo/abril 1978.
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2002-2008 Editor Responsable: Lic Sonia Cesio ISSN 1853-1849 |